La trayectoria de  un político que se forjó en los senderos de la virtud y la humildad

 

Gabriel Orozco Maldonado/SépPepe Espinozatimo Cantón

 

Tepic.-Pepe Espinoza nos narra parte de su historia: de lo que él gusta llamar “los senderos, los caminos, los puentes”. Sentado en la comodidad de su oficina, frente a la inseparable taza de café y su teléfono BlackBerry -del  cual nunca se desprende y revisa constantemente sin perder el hilo de la conversación-, nos da respuesta sin prisas a cada pregunta que le hacemos, con tiempo para reflexionar sus respuestas. A sus espaldas un librero con diversos textos, y en la pared pende un enorme cuadro conteniendo la patente de Notario público titular firmada por el Gobernador Roberto Sandoval Castañeda, la número 37, precisamente, para la Notaría ubicada en la ciudad capital. Está en una oficina cómoda, sin lujos, sobria. De sus libros algunos títulos se alcanzan a leer, lo que refleja su gusto por la lectura política y la novela histórica

Con su estilo peculiar, Espinoza nos dice:  “Bienvenido a tu casa hermanito, tú pregunta lo que gustes”.

Empezamos pues…..

LOS INICIOS

Pepe Espinoza nació en Santa Cruz de Camotlán, municipio de Ahuacatlán; su mamá y su papá de origen campesino, ya fallecidos ambos,  a los cuales recuerda con enorme respeto. Ante la pregunta de quién es la persona que está en el retrato situado atrás de su escritorio, precisamente al centro, a sus espaldas, nos dice: “Ah, ella es doña Chayo, mi madre, murió muy joven en un  accidente carretero siendo muy jovencita”.

Nos narra: “Hace ya muchos años, en los festejos del rancho, varios familiares, entre ellos mis hermanos, viajaban atrás de una camioneta la cual lamentablemente tuvo una falla mecánica -de los frenos-, y se deslizó a un enorme barranco; ahí permanecen las cruces que recuerdan a los fallecidos”.

Con los ojos nublados, Pepe Espinoza me confiesa que en los momentos duros, en los momentos difíciles que todos tenemos en el paso de esta vida, él se sienta a platicar con su madre en el sitio del accidente.

“Yo sé que ella me escucha, pues de regreso reflexiono y pienso mejor las cosas. La  verdad, -me dice-, es difícil tener una infancia sin  el calor, cariño, el amor que representa una madre.  Me duele mucho que ella no haya podido disfrutar la vida: murió muy jovencita, 19 años. Pero eso de que murió es un decir, sé que por aquí anda y de vez en cuando me pega una buena jalada de orejas”, dice Pepe sonriendo mientras disfruta un sorbo de su café .

Ese accidente marcó la vida del entrevistado. Siendo un niño, la familia materna se trasladó al poblado de Las Varas, municipio de Compostela, donde estudió la escuela primaria y secundaria.

“Yo creo -me cuenta-, que una de las etapas más bonitas de la vida es cuando vas creciendo”, y recuerda con mucho cariño y respeto estas etapas, particularmente a quienes fueron sus maestras y maestros.

“La directora de la Escuela Primaria ‘Francisco Villa´’,  la maestra Luz, era durísima conmigo; claro, yo era y sigo siendo lo que ahora se conoce como hiperactivo y en cada reporte a la Dirección de la escuela era el coscorrón obligado;  luego entendí que me estaba protegiendo dado que antes de salir me decía que no le decía nada a mi abuela, pero a cambio me exigía  buenas calificaciones y que participara en todos los eventos cívicos de la escuela. Ahí me tenías de vaquero  en los bailables, en la banda de guerra  y en todo lo que se podía. ¡Imagínate el perfil, hiperactivo y desinhibido, santo Dios, tormenta perfecta!”,  exclama Pepe mientras suelta una carcajada.

–   “Creo, estoy convencido, seguro, que cada uno de los puentes que te encuentras en la vida tienen una huella en tu destino, en tus senderos. El tiempo y las circunstancias de tu vida te marcan y definen. Muchas personas que me conocieron saben que mi infancia en Las Varas fue la propia de mi edad, pero también de mucho trabajo. Cada vez que puedo platico que mi desarrollo ha estado ligado siempre a la chamba. En Las Varas yo vendí dulces de leche calle por calle. La receta original de mi abuela Gregoria era tal que había un señor que arreglaba radios con quien hice mis primeros arreglos: El me compraba diez dulces cada vez que fuera, a cambio de que no le platicara a su esposa. Sospecho que era diabético y por ello no quería meterse en explicaciones.  Di grasa en la plaza principal y mientras aseaba el calzado -la mayoría botas y botines-, rentaba cuentos, entre ellos ‘Kalimán’, ‘Memín Pingüin’, ‘El Payo’, y otros más.   También vendí mangos e incursioné con HomeWay, una cadena de productos del hogar por catálogo. Lavé carros, administré  un bar, un restaurante; organicé conciertos de rock  y en vacaciones trabajé en la gasolinera de mi compadre, Luis Miguel Gamboa, pero a las primeras ronchas provocadas por el diesel nos dedicamos a ‘echar el pegue’ en la pipa de su propiedad. La madre de Luis Miguel, doña Tocha, me enseñó a usar los cubiertos y fue hasta la graduación de la  secundaria que usé mis primeros zapatos. Así fue…..”.

LOS PUENTES

Pepe Espinoza me pide deje asentado su reconocimiento y agradecimiento  hacia muchísimas personas que le han ayudado en los senderos. Su abuela Gregoria Camacho, recién fallecida a quien aún llora. “Gracias a ella –asegura-, soy lo que soy. Ella suplió, junto con mi tío Antonio Vargas, a la madre y al padre”.

Y así, uno a uno, de memoria, me enlista una serie de nombres como retahíla: “El maestro Jonás Flores, don Pepe Hernández Guillén, Magdaleno “El Negro” Hinojoza, Genaro Borrego, Juan Diego Chávez, Roberto Sandoval y muchos, muchos más”.

LA TRAYECTORIA

Pepe Espinoza trae consigo una importante trayectoria laboral que, a sus 51 años de edad, le han permitido ser el Secretario General de Gobierno con más años en el puesto, a sabiendas que es ahí donde se reflejan todos los problemas sociopolíticos de la entidad.

Como él mismo señala, no ha sido fácil y  ha tenido que trabajar mucho para mantenerse.

Recuerda su paso por el Instituto Mexicano del Seguro Social donde empezó tomando fotografías para cubrir los eventos institucionales, escalando en puestos al interior; entre ellos, responsable estatal de la comunicación social. Posteriormente se ubicó en la en la Dirección Regional de Occidente del propio IMSS, donde fue responsable de la asesoría administrativa y financiera para cubrir seis estados, Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Michoacán, Jalisco  y Nayarit. En estos estados aún conserva la amistad de compañeras y compañeros con quienes se reúne en la primera oportunidad. Luego fue Delegado Estatal del IMSS en la entidad, finalizando su trayectoria en esta institución a raíz de la decisión de las autoridades centrales de desaparecer delegaciones y concentrar éstas en regionales, de tal suerte que fue liquidado.

Recientemente, Espinoza fue designado Consejero  Propietario, representante del Gobierno del Estado ante el Consejo Consultivo delegacional del IMSS.

Nos dice Pepe: “Trabajar en instituciones tan sensibles, tan humanistas, te marca para toda la vida. La vida institucional es complicada y requiere del esfuerzo de muchas personas para salir adelante”.

Pepe Espinoza ha incursionado también en los medios de comunicación en proyectos que implica la participación ciudadana, entre ellos, el programa de radio y televisión “Consensos”,   cuyo lema: “El poder de tu opinión”,  dio voz a miles de ciudadanos.

LA FORMACION

Pepe Espinoza es Abogado. Realizó sus estudios de  Maestría  en Gestión Publica en el ITESO, Campus Guadalajara y actualmente cursa  el Doctorado en Gestión Pública en la Universidad de Baja California con revalidación con la Universidad de Colombia. Ha estudiado cursos, seminarios, diplomados y talleres relacionados con su formación, algunos de ellos fuera del país. Además, tiene en imprenta un libro que contempla un modelo de Gestión Política  que se espera sea publicado este año.

EL PRESENTE

En los inicios del sexenio del Gobernador Roberto Sandoval Castañeda, Pepe Espinoza fue designado Secretario General de Gobierno. Considerado como uno de los hombres de mayor confianza del gobernante, Espinoza va entrando, a la fecha de edición de esta revista, en su quinto año en esta responsabilidad, cargo que le ha conferido una enorme experiencia. Ser jefe de gabinete le ha permitido vincular las decisiones del Gobernador Sandoval en los distintos ejes de  trabajo.

LA NOTARIA PUBLICA 37

“Todos los Notarios, remarca, todos,  somos parte del Poder Ejecutivo quien nos delega la fe pública. Todos nos sometemos a un riguroso concurso  enmarcado en la Ley del Notariado y seguimos con estricta legalidad los procedimientos del Colegio de Notarios en el proceso de selección.  Los requisitos para obtener las patentes, primero de suplente y posteriormente de titular, están debidamente reguladas y se debe de cumplir con cada uno de ellos.  Es sabido, que una vez que eres titular de Notario y ejerces función  pública, solo puedes  trabajar mediante un convenio de asociación con otro Notario quien firma los instrumentos que se requieran”.

EL FUTURO

La pregunta a Pepe Espinoza es directa: ¿Qué sigue? ¿Participarás en algún puesto de elección popular? La respuesta es tajante: “Eso lo define el tiempo y la circunstancia. Si se entiende la política como un proceso de circunstancias se es menos infeliz. Cuando estás en un equipo debes ser leal, saber esperar y saber medir los tiempos.  Yo seguiré trabajando en un sinnúmero de temas que están enmarcados en el semáforo de Gobernabilidad y haré el mejor esfuerzo por cumplir con las encomiendas que se me den. El tiempo me ha enseñado que hay que saber esperar, tener paciencia, claro, tener visión, proyecto de vida y aspiraciones, eso no está a discusión, pero se pierde mucho tiempo en calenturas cuando tienes aún temas pendientes que debes resolver”.

LOS SALDOS

Ya para finalizar, se le pregunta al entrevistado cuales considera son  los saldos que se han tenido en esta trayectoria. Suspira, piensa y reflexiona. Luego suelta: “Mira, durante este tiempo -y a mis,  casi 52 años de edad-, he aprendido el valor de la lealtad. Sin lealtad no eres nada. En el devenir ganas y pierdes. Pierdes y ganas. Pero siempre debes trabajar con lealtad. Los saldos debes superarlos. La vida finalmente es un equilibrio entre lo positivo y lo negativo  y, sobre todo, ser responsable. En la vida te equivocas o le atinas. En ambos casos debes afrontarlo. Ahora mismo vivo una situación personal que debo resolver en ese ámbito, en lo personal siempre buscando no dañar. Buscar, con responsabilidad, resolver aminorando los daños colaterales.

“Esa es la vida, mi querido Gabriel”, me dice cuando nos despedimos.

“Vivir y dejar vivir. Respetar al de enfrente, solo él sabe lo que está cargando”.