Gabriel Orozco Maldonado/Séptimo Cantón

Tepic.- Nayarit es tierra de hombres y mujeres  con talentos, todos ellos dignos en su profesión u oficio. Hablar de Guillermo Aguirre Torres, es referirse a la tradición que enmarca el diario MERIDIANO del doctor David Alfaro. Aguirre Torres es uno de los periodistas con más influencia en Nayarit por su estilo frontal y directo. En las oficinas de MERIDIANO,

“Memo”, como se le conoce en los círculos sociales, accedió a una entrevista en la que habló de sus inicios, sus triunfos, logros, derrotas y sueños.

¿Dónde nació Guillermo Aguirre?

Nací en Tuxpan, aunque luego mi madre se vino a Tepic, aquí me crie desde los 4 años, me formé, estudié y me recibí como contador; hice una especialidad en el ITAM y ejercí mi profesión de contador, trabajé en bancos como Bancomer, Comermex (hoy Scotiabank), empresas privadas, la SEP, en el gobierno, etc. En los tiempos de Emilio M. González, estuve en una Secretaria de Promoción

Cultural y el secretario era Jonás Flores Carrillo, fui su secretario particular y luego tuve una subsecretaria de la cuestión cultural. Terminó el sexenio de don Emilio y me retiré nuevamente a ejercer mi profesión.

¿Cómo entras al periodismo?

Caminaba por la calle Zapata donde estaba Meridiano

(Tenía poco que había dejado de ser El Nayar) y me encuentro con el doctor Alfaro y me invita a trabajar, te confieso, yo estaba desempleado, se supone que yo iba a trabajar en una oficina de gobierno. En ese tiempo Elías Maldonado era el director ejecutivo. MERIDIANO era un diario de cuatro páginas en blanco y negro, hacíamos la edición doble los sábados para no trabajar los domingos. Eran los tiempos finales del sexenio de Celso Humberto Delgado.

Gabriel Orozco/Séptimo Cantón

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¿En qué sección inicias? Inicio en la sección policiaca; imagínate, un contador que manejaba números (ahora) retrataba muertos en los hospitales, en la Cruz Roja. Éramos un equipo bonito. Enrique Berumen, que ahora está en la televisión, estaba ahí; reporteábamos a pie, las funerarias nos hablaban por teléfono y rápido íbamos, pero las cámaras no eran como las actuales, eran Kodak, tenías que tomarle al occiso las fotos a dos metros para que salieran completos, porque más lejos se perdía la resolución o, en el peor de los casos, se te velaba el rollo si no tenías el cuidado y se perdía la edición.

Yo estuve dos años ahí y luego ascendí a Jefe de información, de redacción, editorialista y luego un día el doctor Alfaro, que me tiene mucha confianza, me dio la editorial de Meridiano e inicié con la Serpentina, aunque antes se llamó Tom y Jerry, pues la hacíamos el doctor y yo, pero luego me quedé con esa responsabilidad y se quedó la Serpentina, que tiene más de 20 años de publicarse todos los días, aunque estos dos últimos años ya no se publica los domingos, porque el periódico tiene un formato diferente.

¿Has vivido casos de represión de compañeros periodistas?

Claro, los periodistas somos hermanos de diferentes familias, periódicos diferentes, pero hemos hecho marchas, hicimos una por Edgar Arellano, entre otros compañeros. Tenemos el caso del fotógrafo veracruzano de apellido Espinosa y él hizo que todo el país se movilizara, pues se sabe que lo mandó matar el gobernador de Veracruz, se sabe, yo no tengo la investigación. Me parece que así debemos de ser todos los del gremio, solidarios.

¿Cuántas veces ganaste el premio estatal de periodismo?

He ganado tres veces y he participado cuatro veces. Recuerdo que la primera vez participé con toda mi alma, me hablaron de la oficina de prensa, el gobernador era Celso Humberto

Delgado, participé en el género de reportaje. Hacía investigación policiaca grande, me gustaba y me gusta la narrativa. Leí a Gabriel García Márquez, pero una vez lo escuché decir que su “padre” era William Faulkner, a quien te recomiendo porque es el maestro de la redacción, y dije, este es mi nuevo héroe.

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Pero volviendo al tema, me hablan de prensa del estado y me dicen que yo había ganado y que me presentara al desayuno donde iba a estar el gobernador, y era el ejecutivo quien otorgaba el premio, ahora es un jurado de la universidad, del congreso y organizaciones de comunicadores los encargados. Me dijeron que no fuera a fallar porque iba recibir el premio por el reportaje, estaba muy contento, era mi primera incursión en un premio. Llegó el día y estaban todos mis compañeros de Meridiano, Lorena Hernández era la directora en ese tiempo; me dice ella, pasado un rato: Memo, ponte listo, sigues tú para que recibas tu premio. En eso estaba cuando el presentador dijo con voz firme: el premio es para… ¡fulana de tal! –de una televisora local–; ella dijo, “yo ni participé en ese género”; me quedé anonadado, deprimido, mi gran trabajo de un año entero a la basura, todo mundo me decía que yo era el ganador, total que la muchacha pasó y recibió ese premio. Es un recuerdo triste, pero ocurren, Gabriel, ya lo superé, hace 20 años de esto.

¿Qué opinas de los nuevos medios de comunicación?

Es un hecho que los medios alternos llevan su mérito, una noticia que ocurre en la mañana se sabe en ese mismo instante, a diferencia de cuando iniciamos nosotros, que al otro día se sabía apenas. Nuestro periódico Meridiano llegó a imprimir de 12 mil a 15 mil ejemplares por día, certificado en aquel tiempo por el gobierno federal. Éramos los amos, había poca radio. El problema de los medios alternos o alternativos, es que no todo lo que publican es verdad, pues han caído en trampas grandes, “han matado artistas”, podríamos decir en este tiempo que cada Facebookero es periodista, a ti te pueden acusar de drogadicto o a mí de ratero, aunque no tengan pruebas. Yo creo que en el interior de la república, en el caso de Nayarit, aún quedan años para los diarios y revistas, muchos medios tendrán que migrar al espectro digital, Meridiano ya lo hizo y tiene su medio NNC, ahí ponemos nuestro periódico, para que el que no lo pueda comprar lo lea ahí.

¿Se han perdido géneros periodísticos en Nayarit?

Déjame decirte que la mayoría de medios alternativos no hace los trabajos que sí realizan los medios establecidos y donde hay periodistas, yo sigo viendo reportajes de calidad con nombres, datos, y no el pequeño mitote. Los géneros se han perdido porque la gente los lee menos, pero en crónica, reportaje, noticia, caricatura, nunca veremos a los que postean en Facebook, ellos lo más que hacen son pequeñas denuncias y han sido buenas, pues han hecho que corran a malos funcionarios. Yo recuerdo el caso de un joven del ayuntamiento de Tepic que chocó en estado etílico con un vehículo oficial y tras la difusión de su imagen fue despedido. Creo que al final esos medios serán regulados, como ocurre en Corea del Norte, China, Cuba, Egipto, Sudan, etc. Cada país regula lo que considera irresponsable.

¿Tus sueños, tus perspectivas? Mira Gabriel, yo soy un hombre muy activo, nadie me obliga a estar en las calles. Cuando tomé el oficio de periodista me gustó y me quedé. Yo me visualizo siempre trabajando. Estaremos en el oficio que nos encanta que es el escribir; quizá tengamos otra forma de escribir, con garabatos, símbolos como los chinos, no sé cómo vaya a terminar esto, pero sé que vamos a comunicarnos. Hoy el “Face” tiene dibujos, corazoncitos, besos, ya la gente no escribe palabras, es un lenguaje icónico. Yo me visualizo haciendo algo que tenga que ver con la literatura. Yo sí tengo proyectos, espero en dios que se nos conceda, después de terminar con mi ciclo en el periodismo seguir con la literatura, con los libros, ya tengo algo avanzado en algunos proyectos.

Para escribir ocupas leer. Yo te agradezco, Gabriel, la atención a tu amigo, espero tú también tengas proyectos. Todos tenemos derrotas en la vida, tú también las has tenido, yo las he tenido, los periódicos las hemos tenido. A veces nos hemos entregado a un candidato que pierde, a veces nos hemos entregado a un candidato que gana y que luego no nos da nada, es parte de esto. A veces a quien tú apoyaste se le olvidó su apoyo porque eres muy cercano a él y apoyan a los lejanos; pero es parte del oficio y nos hemos acostumbrado a ver esto. Algunos políticos no se les olvida que son sexenales, otros sí, algunos son trimestrales, otros son a veces por meses y, bueno, esa es la ruleta; he conocido diputados que terminan siendo taxistas, que cuando fueron diputados fueron combativos.

La vida es pasajera, también la nuestra, es tan fácil, tan relativa; un día cualquiera te da una enfermedad que es mortal. Acompañamos a compañeros que han partido. Recuerdo a Paco Ocampo, Edgar Arellano, Enrique Vargas, a RAL; de este último te contaré que el día que muere, RAL llegó a las 11 de la mañana al periódico Meridiano y él entregaba su columna en un disquete, su esposa siempre manejaba su coche. A las dos de la tarde de ese día me habló la señora para decirme que se había muerto, le digo: oiga, pero me acaba de entregar su columna hace tres horas, sí, pero ya falleció. “Pasan cosas, pero así es la vida”.