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Gabriel Orozco Maldonado/Séptimo Cantón

 

 

Tepic.-Julio Casillas Barajas, hombre de palabra fina y de respeto por el quehacer periodístico. Un comunicador que ha abarcado todos los caminos de la comunicación, tanto en prensa escrita, radio, televisión y en las redes sociales, a lo largo de casi cincuenta años. Comunicadores Unidos de Nayarit rindió un homenaje a don Julio Casillas Barajas, en el marco inaugural de la XXI Copa Martin Martínez Haro.  Que mejor que el propio Julio nos platique su andar en este mundo.

¿Cómo te nació la inquietud del periodismo?

Yo desde que estudie la escuela secundaria federal de Tepic, en uno de los talleres yo elegí artes gráficas con el maestro Barbosa, todos los compañeros de la generación hacíamos un periódico que se llamaba “Crisol” que era de media carta y que se editaba por la secundaria, era íntegramente hecho por alumnos, solamente la editorial la hacía el director, pero lo demás nosotros. Ahí fueron mis primeras colaboraciones.

¿En qué otros diarios trabajaste o colaboraste?

Después me tocó participar en varios diarios, entre ellos el Observador, El Tiempo de Nayarit, en el Ocho Columnas, periódico Enfoque, Gente y Poder, Avance, El Regional, entre otros.

¿Qué nos puedes platicar de tu época estudiantil?

Cuando egresé de la Universidad fui participe de luchas estudiantiles con la Federación de Estudiantes de Nayarit, donde fui jefe de prensa y divulgación ideológica en los tiempos que se creó la UAN y nosotros luchamos por la consolidación de la Universidad, porque la institución que vemos ahora, es el reflejo de la lucha de muchos, no solamente de los que se menciona, porque solamente eran cañaverales. Yo estudie en la prepa 1, cuando estaba ubicada por la calle Lerdo en la casa Fenelon, en ese tiempo sólo había la facultad de derecho hasta el tercer año y los que egresaban tenían que irse a la ciudad de Guadalajara o al Distrito Federal. Estamos hablando de 1964 y 1969, pero en el 67 y 68 ya estaba la lucha por la Universidad. Yo en ese tiempo ya tenía una columna muy famosa llamada Tribuna Universitaria y sabes, yo debatía con mucho ahínco y altura con Paco Ocampo, pues él era vocero de la Unidad Liberal y debatíamos con mucha limpieza, éramos muy críticos, ya desde ese tiempo abordábamos los temas del transporte.

¿Se habla de que hubo mucha drogadicción en esa época?

Hubo mucha droga, la cual distribuían los llamados “fósiles” y había que echarlos para fuera, fue una lucha muy fuerte. Los llamados Fósiles son aquellos que estudian una carrera y nunca la terminan, y viven en las aulas medrando, hostigando a los estudiantes y son protegidos por las autoridades, había muchos de esos en la UAN. Afortunadamente una generación que llegó los relegó y los sacó, pero en ese periodo hubo muchas manos de políticos metidas, hubo violencia y muertos, pero finalmente se impuso la cordura. Yo tuve la suerte de que mis amigos del Diario del Pacifico de Emilio Valdez me publicara manifiestos, notas y boletines, respecto a lo que acontecía en la Universidad, fue una lucha muy bonita, la ideología no era tanta sino los intereses políticos del estado y municipio.

 

¿Después qué siguió?

En 1975 fui jefe de prensa de América Manríquez de Flores Curiel cuando ella estaba en el DIF, yo desde muy joven ya tenía ese privilegio,   después siguió el gobierno de don Emilio M. González y fui jefe de prensa del DIF estatal, ahí duré como 18 años en el DIF y alternaba con un programa de radio que teníamos con Jaime Herena, Roberto Zazueta, Jesús Ceja y que se llamaba “Solo Palabras” que se transmitía por radio Aztlán  y era de 7 a 8 de la mañana, duró 21 años al aire. Fue el parteaguas de los noticieros locales con teléfono abierto al público, siendo una estación cultural y de gobierno. También fui corresponsal de la agencia NOTIMEX durante más de 10 años. Escribí en el diario de circulación nacional en esa época llamado “El Día”. Fui corresponsal de IMEVISIÓN  hoy TV Azteca. Diez años estuve también como corresponsal del “Financiero” y fui director en su sede en Nayarit. Hacía reportajes para la agencia EFE que se divulgaban a nivel internacional y pagaba muy bien, por cierto.

¿Qué anécdota tienes?

Yo recuerdo que la tecnología no estaba muy avanzada e hicimos una transmisión desde un avión, donde hacíamos el reporte de cajas de abejas y moscas que eran lanzadas  para combatir otras moscas que causaban daños a los cultivos en Nayarit. En el cerro de San Juan, etc. Todo eso lo hicimos con radios CB, la tecnología no era como hoy, no había teléfonos celulares, nos tocó  el teletipo, fax, telefax, grabadoras de gran tamaño, la tecnología de bulbos y transitamos hasta llegar a la computadora, pues la gente del centro del país ya enviaba en ese sistema y nosotros no nos podíamos quedar atrás.  Luego transmitimos a los Coras del deportivo Tepic en toda la republica mexicana, el basquetbol del CIMEBA,  muchos eventos me tocaron trasmitir, pero déjame decirte que no éramos  improvisados, pues Fermín Herena al igual que yo,  nos capacitábamos y estudiábamos inglés, pues  nuestro papel  era de comentaristas y había deportes con extranjeros. En esta vida amigo, tienes que competir, no único no es estar en un lugar, sino que tú tienes que competir, ser competente para que te vuelvan a invitar. Los ineptos o los que no están preparados, los usan una vez o dos veces, pero ahí quedan.

 

¿Eran tiempos violentos, cómo sobreviviste?

Yo venía  de la universidad cuando se decía que había ganado Alejandro Gascón Mercado y había perdido Rogelio Flores Curiel, la gran mayoría de mis amigos que estuvieron en esa lucha se fueron del estado e incuso al extranjero, tal es el caso de Rusia, como José Luis González “El Tatami” y algunos otros se fueron  a otros sitios de la republica, se “perdieron” durante 5 o hasta 15 años. Yo  me quede. Te voy a decir porqué; en aquella época tuvimos un problema en la lucha estudiantil, cuando luchamos de manera legitima contra   la imposición de un gobernante que nos mandaron del centro, a nosotros se nos infiltraron en el movimiento  y terminamos  por observar que las mantas que aparecían eran de  color solferina, es decir; se infiltró la gente de Gascón Mercado,  se apoderaron de la conducción y a muchos de nosotros no nos gustó esa manera de intromisión, se nos hizo un lado y no se  nos enteró. Muchos estudiantes nos salimos de esa lucha  y a nivel nacional vinieron personas a ofrecernos cargos. Yo siempre he pensado que la lucha que se libra en los partidos políticos es por el poder, el acceso a ese poder, no solamente por la ideología, esa es una equivocación, todos los partidos políticos buscan llegar al poder y si a nosotros como jóvenes nos ofrecían posiciones en esa época y nos decían escojan cinco carteras y que en nuestra actitud beligerante nos cerráramos y nada, nada, pues estábamos cerrando la posibilidad a jóvenes que sí deseaban estar en el gobierno. Yo fui uno de los pocos que sí accedí a estar ahí y gracias a que estaba en un cargo pude yo darle pase a muchos más jóvenes que salieron de las universidades y no tenían trabajo, ni ingresos en ninguna parte, eran tiempo difíciles y había   que aprovechar los resquicios.

 

¿Qué siguió Julio después de esa decisión?

Seguí avanzado y fui sindico del municipio de Tepic, luego jefe de prensa de gobiernos siguientes, en el DIF principalmente, luego Jaime Herena, Roberto Zazueta, Miguel ángel Ocegueda, tu servidor, fuimos maestros de  ceremonias del gobernador en turno, nos dividíamos los actos. Cuando hacían sus giras el gobernador y el presidente de la republica los acompañábamos como trabajadores de radio aztlán y nos dimos cuenta de muchas cosas en el estado. Al mismo tiempo, no nos prohibían ejercer el periodismo y yo seguía escribiendo, mis compañeros a la crónica deportiva, había mucha apertura.

¿Tu época de corresponsal, cómo fue?

Por ejemplo, en el diario “Financiero” yo enviaba mis notas, pero había un comité editorial que me revisaba las notas que yo mandaba y me hacían observaciones, yo leía mi nota y no me parecían, pero ellos eran firmes y me puntualizaban lo que estaba mal y fui aprendiendo, hasta el grado de competir con los”pesados” en el tema de contenidos. Así ha sido la trayectoria.  En algunos lugares nos pagaban, en otros no, pero siempre con el amor  a la camiseta.

 

¿Cuál es tu mensaje para las nuevas generaciones de comunicadores?

Antes que nada, saludarlos a todos, felicitarlos porque han elegido una carrera muy bonita. Yo trabaje en muchas campañas de a diputado federal, senador, gobernador, muchos se dejaron dirigir por mí, en ese tiempo no había marketing.  Con las herramientas que teníamos los hacíamos  ganar, puro sentido común. Yo les digo, que no pierdan la objetividad, el hablar con la verdad. Sabemos de la dificultad de los medios cuando trabajas con uno de ellos y te dictan una orden o línea editorial, pues en la medida que  sea compatible con nuestra creencia lo aceptamos o debemos decir adiós, buscar nuevos aires, nadie está a fuerza en los medios. Los jóvenes deben de ser creativos, ingeniosos, originales, de tener un estilo y conservar una escuela del periodismo clásico que te distinga de los demás. Tú tienes que ser diferente  a los demás por ser mejor y no diferente a los demás por ser  peor y entender que esto es una competencia, hay que competir con el amigo que trabaja donde mismo, con otros medios, del internet etc. Si a veces quedarte callado te beneficia, quédate callado, si a veces entrar en el debate te ayuda, pues éntrale al debate, pero para todo se ocupa preparación con conocimiento, estar actualizado, hay que leer mucho,  no solamente libros, es un error comparar la cultura con el que lee o no libros, hay que leer de todo, periódicos, revistas, documentarse, el libro es la base pero no siempre. Mi llamado seria a aguantar vara, porque está muy difícil la situación, por ello hay que ser profesionales, no trabajar la inmediatez, sino con una visión a futuro o a medio plazo. La inmediatez acaba con todo, el que trabaja para ver que va pasar al día siguiente ya fracasó. Tenemos que  hacer planes, aunque el futuro es incierto para todos, debemos hacernos un plazo de uno o tres meses, que nuestro trabajo deje huella, que sea de utilidad, que lo que escribamos sea útil para los demás, no solamente para nosotros, que la gente registre lo que escribe. “Porque no hay privilegio mayor que una persona  registre lo que escribiste o te feliciten en la calle por lo que comentas” .Ese sería mi llamado.