Mildred Rodríguez Ferrer/Séptimo Cantón

Es difícil como periodista redactar algo, pero más cuando se trata de dar a conocer a quien da de sí sin temor a nada, quien proyecta jovialidad y hermandad del alma.

Escribir de alguien que además es cercano a nosotros lo es todavía más difícil; no queremos herir la susceptibilidad de nadie más y queremos dejar constancia de que las cosas son tal cual las escribimos, sin poner ni quitar, sin engrandecer pero tampoco demeritando.

Así es como hoy quiero platicarles de Sonia María Asunción Partida Plata, mejor conocida como Sonia Partida, cuyo don de gente se ha eternizado en la oficina de Comunicación Social del Instituto Estatal Electoral. Ella misma dice que no es periodista, sin embargo gran parte de su trabajo y de su vida la ha dedicado a estar acompañando a los que desarrollamos este oficio con la misma maestría que los decanos en la materia.

Sonia nació en el Municipio de Huajicori un mes de agosto allá en los ‘50, pero criada en Acaponeta.  Es la mayor de sus hermanas, Elida Margarita y Martha Alicia (la memoria me juega una mala, no recuerdo a su difunto hermano), y a pesar de los pesares, fue la princesa de papá. Pero a quien nunca ha dejado de recordar es a su querida madre, “mi mamá era todo para mí: mi amiga, mi consejera, mi alcahueta”, siempre que puede lo repite. Es mamá de 5 hijos, 2 damitas y 3 hombres, todos ya adultos, pero siempre cerca de ella. Tiene nietos a los cuales con sus enseñanzas y su experiencia ha querido encauzar hacia un sitio más justo, menos sacrificado que el que ella misma se trazó.

Desde hace años, ha ocupado diversos puestos, siempre al frente de las Relaciones Públicas, particularmente en asuntos de índole electoral en el Instituto Estatal, donde ya es toda una experta, irremplazable por experiencia, inalcanzable por su energía. Se mantiene vivaz, alegre, optimista, dice lo que siente, por eso es jovial en su trato. Pero no se diga que por ello es menos capaz. Al contrario, su firmeza, sus palabras exactas en el momento correcto han hecho que salga adelante con todos los que hemos sido parte de su equipo de trabajo. A veces sorprende que tanta fiereza venga de esa mujer en otros momentos tan dulce, tan desprendida de sí misma, pero es que el cargo lo reclama y la chamba mucho más, a quien solo dos veces he visto flaquear para luego, con alguna broma, seguir adelante.

Sonia Partida se atiende de la enfermedad silenciosa, pues quiere vivir mucho tiempo y bien; no se ve como una ancianita a la que hay que procurarle todo: Quiere valerse por sí  misma, como siempre, y se procura atención médica, pero también de la mente y el espíritu, aun sin ser practicante de alguna religión en particular.

A muchos nos ha apoyado a acudir a ejercicios de Desarrollo Humano, al que puede lo invita en toda la extensión de la palabra; jamás deja a nadie sin comer, su trato es cálido y siempre asertivo, como ya no sucede con nadie en alguna de las oficinas de Comunicación Social, o en muy contados casos que alguien ha intentado seguirle los pasos.

Maestra Sonia Partida, esto eres en resumidas cuentas. Son unas cuantas líneas que no alcanzan a proyectar todo lo que significa tu labor y tu amistad sin condiciones, pero es un homenaje, un reconocimiento a todo lo que día con día haces por nosotros, los representantes de los medios de comunicación, y por todos los que te rodean.