Gabriel Orozco Maldonado/ Séptimo Cantón

Tepic.-German Carrillo Michel, es  padre de 7 hijos,  ha sido un hombre  nacido bajo el sol y las estrellas del trabajo, es  originario de Tuxpan, su meta en la vida fue ser el baluarte de su hogar y formar buenos hombres y mujeres  llenos de valores. En la vida puede haber mil palabras y los sonidos de la vida pueden llegar a lo más profundo  de un hijo, pero sino se conjuga con el ejemplo, pocas son las opciones de un real crecimiento.

Don Germán llegó a Tepic, aún joven y con mucho ánimo en los años setenta, en esa época   decidió poner en compañía de su esposa Teodora Castillo Durán;  un negocio de ceviche, el cual comercializaban con un triciclo  en las inmediaciones de la Universidad Autónoma de Nayarit. Ambos jóvenes y con ilusiones, lograron crear un sabor único y fresco, que llegó para quedarse en el sabor de los comensales por más de 43 años de lucha constante, pues el ceviche de sierra cocido y sus aderezos  no eran sólo el ingrediente secreto para el paladar, sino que fue doña Teodora quien inventó las tostadas rojas con chilacate, que hoy se conocen en todo Nayarit  y son hechas a mano, lo cual no deja de ser un proceso laborioso.

 

Actualmente, el señor Germán se ha retirado de las ventas, pero uno de sus hijos tomó el estandarte de la tradición familiar, un joven profesionista que privilegió seguir el negocio de la venta de ceviche, ya no  en ese triciclo anaranjado de antaño sino en una moto, que ha sido emblemática para varias generaciones de nayaritas que han saboreado ese alimento artesanal que ha sido hecho con amor y cuya ubicación se halla por la calle 12 de Octubre y Doctor Joaquín Cánovas de la Universidad Autónoma de Nayarit, frente a la normal superior.

Adán Caín Carrillo Castillo, es un joven egresado de la entonces facultad de derecho de la UAN, titulado, ya con 12 años de casado;  Grecia Alejandra Tello fue su primer amor y ambos engendraron  dos hijos; uno llamado Santiago Caín Carrillo Tello y una niña llamada Regina.

Adán Caín, aseveró que gracias al negocio tiene casa propia, sus hijos se educan con lo que él genera de ganancias.

Al cuestionarle qué fue lo que le motivo para dejar su profesión y dedicarse a la venta, se sincera y con los ojos algo húmedos, manifestó que sus papás ya estaban grandes y veía que necesitaban ser apoyados en el negocio, por lo que decidió ayudarlos para que   no sufrieran carencias, pues ellos siempre lo apoyaron, al igual que a sus hermanos.

Adán, no deja de soñar y espera que en los próximos años haya más sucursales, pues sabe que su ceviche artesanal es un legado de amor, similar al arrullo de un cielo cargado de aguas celestiales, pues varios clientes se han llevado por kilos el ceviche  a sus lugares de origen, no sólo de México sino de los Estados Unidos, Canadá, Guatemala, Honduras, entre otros países.

Admite que han tratado de comprarle la receta, pero no lo ha hecho por respeto a la tradición familiar, pues en el preparado va la lucha  que tuvieron  sus papas para  darles un mejor futuro a él  su familia;  admite que si dios le diera a elegir, sin dudarlo abrazaría por siempre a sus mismos padres hasta la eternidad.

Aunque el estado de salud de don Germán, no es el óptimo, él junto a su señora Teodora, no dejan de soñar y amar a la vida, sabiéndose ganadores y sabedores  de que su paso por esta existencia no fue en vano y formaron excelente seres humanos que siguen su camino con bases morales firmes.