Gabriel Orozco Maldonado/Séptimo Cantón

 

 

Tepic. – El reloj marca las seis de la tarde, la incertidumbre de los ciudadanos (algunos) se deja ver en las redes sociales nayaritas, unos más alegres que otros; del PRI y su coalición, así también de la alianza PAN, PRD, PT y PRS. Los operadores de Manuel Cota llaman a conferencia de prensa a un exclusivo hotel de Tepic, donde es el propio candidato el que señala que su triunfo es inobjetable y que el reporte de actas así se lo deja ver. Cota Jiménez, asevera que hubo poca participación, quizás provocada por el exceso de encuestas y las campañas negras de esos días. Manuel, en su peculiar estilo afirmó que no solamente se coció el arroz, sino que ya se lo comieron, en alusión al triunfo que los números le reportan.  Tras el anuncio del abanderado del PRI, hubo pocas voces que objetaron su dicho en las redes sociales, por lo menos en una hora.  Finalmente, uno de los encargados de llevar a cabo la comunicación social de Antonio Echevarría García, citó a conferencia en otro céntrico hotel, este ubicado en frente a catedral.  Ahí, el abanderado de la alianza en una sala abarrotada por medios locales y nacionales, se dijo también triunfador y comentó que los números le favorecían de manera importante. En dicho lugar se contó con la presencia de don Antonio Echevarría Domínguez, del ex gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle, de Francisco Javier Castellón, entre otras personalidades. Ahí se le veía muy contento al diputado federal, Eduardo Valenzuela, de quien habrá que decir que fue el primer impulsor de Antonio para que aspirara a la gubernatura, a pesar de la duda que tenía al principio el joven heredero del grupo Álica. Ya son las 9:22 y la gente de Antonio Echevarría citó a una fiesta de celebración del triunfo, pues tienen la seguridad de que es irreversible.

Los tiempos de Nayarit deben ser muy puntuales, ya no hay margen para el error, la corrupción que prevaleció y prevalece (no ha terminado) con Roberto Sandoval en el tema de la obra pública y que lo llevó al descredito es innegable. Los hechos son lapidarios, el tema de las complicidades de Roberto Sandoval con otros ex gobernadores es más que evidente y  tuvo su representación más burda con el tema de las vacas de Duarte en Chihuahua. Roberto debe ir a la cárcel por ser el peor gobernador de Nayarit, pues hizo obra pública para sacar beneficios personales y de su grupo. Siempre pidiendo diezmo, aprovechándose de los programas de apoyos. Veremos quizás a un gobernador nayarita en la cárcel, entre tanto, la noche no concluye y todos se dicen ganadores.