Editorial.- La deuda del SUTSEM

Antonio Echevarría, el joven que fue subestimado logró después de 744 días que el SUTSEM levantara su plantón frente a Palacio de Gobierno.

Fueron más de dos años de una rígida relación
con el gobierno de Roberto Sandoval, donde el intercambio de ofensas fue la constante. El entonces secretario de Gobierno, Pepe Espinoza, señaló en todo momento que la deuda con el SUTSEM era impagable.

No obstante, el heredero del grupo Álica logró con una mano en la cintura suscribir con la Secretaria General del SUTSEM, Águeda Galicia Jiménez, una minuta de acuerdos, en la que se establecen los compromisos de revisar y firmar el Convenio Colectivo Laboral, el análisis exhaustivo de adeudos y problemas pendientes de solución, así como la auditoría a bases y recategorizaciones recientes, y al fondo de pensiones y jubilaciones. La voluntad de las partes queda plasmada.

Lo anterior no significa que se pague todo lo que se debe, pues hay una deuda enorme que difícilmente será pagada completa.

Veremos en los próximos días una negociación muy intensa, donde habrá propuestas realistas y con la firme convicción de dar “paz” a ambas partes.
Nadie ha hablado de la deuda del SUTSEM y esa es con los ciudadanos; pues capítulos como el de los camiones de basura y las calles de gusanos vino a causarle un daño moral enorme a esa organización, cuya responsabilidad será trabajar aún más y lavar su imagen poco afortunada.

Hay dependencias donde trabajadores están sentados y solo se les ve comprando fruta o comida, es decir; se básifico a personal por voluntad política y no administrativa.

La responsabilidad de este poderoso sindicato debe verse reflejado en mayor compromiso con la sociedad y las instituciones en las que laboran, porque da la impresión que los ciudadanos que pagamos impuestos somos los que menos beneficios tenemos, pues hay servicios en los que distan mucho de ser eficientes e inclusive se documentaron atentados de sindicalizados a tuberías del agua en Tepic, con la intención de irritar a los ciudadanos y debilitar a un gobierno, todo lo anterior lo vivió David Guerrero Castellón, quien fue valiente.

El SUTSEM debe pagar…con mayor compromiso en el servicio administrativo y en la aplicación de servicios. No sé trata de que ganen más o menos, sino de que le respondan al verdadero patrón que somos los ciudadanos de Nayarit.