La O por lo Redondo

Por: Mildred Rodríguez Ferrer

Las cosas que nos tocan ver en el Tepic de hoy no son, por supuesto, las mismas que hace 20 años se registran en el acontecer de esta pequeña ciudad. La llegada de las redes sociales y con ellas de la inmediatez en la comunicación nos ha puesto en el candelero, en el ojo del huracán en muchas ocasiones, y tristemente es más lo negativo que lo positivo lo que se sabe de Nayarit a nivel internacional-
No queremos repetir lo que ha sucedido durante este año; lo sabemos y de sobra. La información ha sobreexpuesto a personajes que en otro tiempo ya hubieran pasado a engrosar los anales de la historia, sin embargo ahora se les juzga y condena desde antes de saber sus pecados, y cuando ya se les conoce “la cola” pues con mayor razón-
Pero esto no significa eficacia en la impartición de justicia, es más, ni siquiera justicia. Porque a pesar de que todos estamos listos a prejuzgar, a criticar, son personajes y sucesos que pronto se olvidan del colectivo, debido a que la serie de acontecimientos se suceden uno tras otro sin parar, a veces producto del acelerado ritmo de vida mismo que llevamos.
Los hechos parecen interesarnos, sacan el mejor abogado, periodista, doctor, investigador y juez que llevamos dentro, pero, ¿realmente participamos como sociedad en mejorar nuestras condiciones? ¿Hacemos que el abogado, el médico, el juzgador, el funcionario público, trabaje para lo que se le paga? Es más, ¿pagamos nosotros mismos los servicios a que estamos comprometidos? No, se me hace que no. Vea lo que sucede con el agua potable: Se ha hecho escarnio una y otra vez de quienes dirigen al SIAPA Tepic, pero ¿cuánta gente paga en realidad por este servicio? Vemos casas, edificios arrumbados, nos quejamos de que Protección Civil no hace nada, pero ¿pagamos nuestro impuesto predial? ¿Qué pasa con el sistema de transporte? ¿Es realmente una extraordinaria tarifa la que nos exigen? ¿Cuánto gana un chofer de camión en Tepic?
Bueno, el caso que recientemente congeló nuestros corazones y nos cimbró fue el de la mujer que lamentablemente, fue asesinada en pleno centro de Tepic.
La misma pregunta viene a mi mente: ¿Qué hicieron las personas que se encontraban por ahí? ¿Qué pasó en las redes sociales? El presunto asesino ya fue juzgado, maldecido y hasta sentenciado en Facebook, pero ¿qué haríamos si fuéramos testigos presenciales de un hecho similar? La era digital me parece más bien un aparador donde mostramos solo forma y no fondo, donde decir mucho se premia y actuar poco no importa, pues siempre habrá quién será responsabilizado por nuestros actos.

DATO CIRCUNFERENCIAL: Agradezco a Gabriel Orozco la oportunidad de volver a escribir en su prestigiado medio de comunicación, poco a poco, iremos desentumiendo los nervios y analizando facilito algunos temas que nos importan a todos.